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  • Várices y hemorroides (Parte 2)
  • 18/01/2021
  • Desde Laboratorio Proyar queremos compartir con ustedes la 2º parte de un articulo exclusivo para nuestros clientes, redactado por el Dr. Jorge Alonso. Médico, MN 67.640, Director del posgrado de Fitomedicina de la U.B.A. y Presidente de la Sociedad Latinoamericana de Fitomedicina.

    Várices y hemorroides

    Se trata de un conjunto de venas subcutáneas dilatadas y tortuosas que generan un abultamiento  por debajo de la piel (preferentemente en miembros inferiores). Estas venas han perdido la capacidad de mantener el flujo sanguíneo en un solo sentido debido a un mal funcionamiento de las válvulas. Esto provoca un estancamiento de sangre (éstasis), causando dolor, pesadez  y complicaciones. Ver primera parte.

    Tratamiento

    Más allá de las molestias que pueda generar esta dolencia, es el médico finalmente el que debe evaluar cual es el tratamiento más aconsejado. La terapéutica de la insuficiencia venosa y de las várices o sus complicaciones está dirigida a evitar la progresión del estancamiento sanguíneo en los vasos alterados, favoreciendo el drenaje venoso normal, fortaleciendo la pared vascular y generar la adecuada oxigenación de los tejidos.

    En aquellos casos donde están comprometidas las grandes venas (safenas interna y externa), el tratamiento deberá ser quirúrgico. Hoy día, las incisiones que se hacen en esta cirugía son muy pequeñas y con el tiempo pasan casi imperceptibles. A diferencia de los antiguos post-operatorios, las técnicas de microcirugía permiten que a las 24 horas de operado, el paciente puede (y debe) empezar a caminar. Cuando no están comprometidas las grandes venas, y las várices son aisladas, el especialista puede determinar si el tratamiento es pasible de ser abordado por escleroterapia (son inyecciones que anulan el pequeño vaso afectado) o flebotónicos (el 90% son de origen vegetal). 

    Flebotónicos vegetales: Actúan sobre las paredes de las venas, disminuyendo el proceso inflamatorio de las mismas, y los tejidos que la rodean. Dichos productos mejoran considerablemente las molestias causadas por la enfermedad venosa. Para tener un resultado positivo con estos medicamentos, su tratamiento deberá ser prolongado y periódico.

    Entre los más importantes destacan la escina del castaño de Indias, flavonoides de los cítricos (naringina, hesperedina), el flavonoide rutina (presente en la ruda), el hamamelis, el rusco, la vid, el ciprés, etc. Haremos una reseña de los más importantes:

    Castaño de Indias

    Originario de la península balcánica (no de India), la principal actividad del castaño de Indias (principalmente las semillas) radica en su potencial antiedematoso, antiinflamatorio y flebotónico sobre la circulación periférica. El conjunto de estas actividades se conoció durante muchos años como efecto vitamínico P. Otro de los compuestos útiles del castaño es las prostaglandinas Fa que produce contracción e incremento del tono venoso y reduce la degradación de la pared venosa. La actividad antiedematosa de la escina del Castaño de Indias es rápida (ya se puede vislumbrar a los 30 minutos de una toma oral) y es bastante duradera, observándose una persistencia de varios días en su accionar. 

    Es interesante destacar que en la corteza de castaño de Indias existen otros compuestos que también generan alivio sintomatológico a las várices, principalmente cumarinas.

    En cuanto a ensayos clínicos, las propiedades circulatorias del castaño de Indias fueron corroboradas científicamente por primera vez a través de las observaciones de Artault de Vevey con varios pacientes varicosos y hemorroidales entre los años 1896 y 1909. Es interesante destacar que la aplicación del castaño de Indias no solo se limita al terreno de várices o hemorroides (piénsese que las hemorroides son varicosidades presentes en el ano), sino también en otros terrenos.

    Son muy numerosos los ensayos clínicos efectuados con castaño de Indias, en los cuales a manera de conclusión, prácticamente todos los autores consideran a esta planta como el mejor flebotónico de uso en várices. No solo puede suministrarse en forma de comprimidos, o tinturas, sino también en forma de gel (al 2-5%).

    Hamamelis

    Se trata de un arbusto originario de Norteamérica (estado de Virginia, de ahí el nombre de especie “virginiana”), del cual se emplean las hojas, y ocasionalmente la corteza (o ambos). Tanto la hoja como la corteza son ricas en taninos. Otros constituyentes importantes en la hoja son los flavonoides, proantocianidinas los principios amargos y el aceite esencial. 

    La actividad del hamamelis ha podido ser demostrada en animales y en humanos, por medio de ensayos clínicos. Los flavonoides y las proantocianidinas evidenciaron ejercer un efecto vitamínico P (como en el caso del castaño de Indias), con disminución de la permeabilidad capilar (lo que reduce el edema en las piernas). En administración tópica (al 10%)  el hamamelis ha demostrado ejercer una buena actividad antiinflamatoria (70-90% de los casos) en pacientes con hemorroides grado I, al cabo de 3 semanas de tratamiento. De igual modo, el “agua de hamamelis” ha  demostrado su eficacia en estos casos. 

    Los taninos de la corteza resultan útiles como antioxidantes. Esto es importante, porque de esta forma se eliminan los llamados “radicales libres” que generan destrucción de los tejidos constitutivos de las paredes venosas.

    Cabe señalar que el hamamelis, en las dosis adecuadas, es muy bien tolerado. No obstante, en dosis orales no se recomienda su prescripción a pacientes con antecedentes de úlceras gástricas, colitis ulcerosa, y divertículos. Un elemento a favor es que se puede prescribir durante el embarazo. 

    Árnica

    El árnica es oriunda de Europa Central y Meridional, Asia Central y América del Norte, encontrándose en zonas soleadas montañosas (Alpes especialmente), praderas y turberas. Actualmente se encuentra como especie protegida en España, Italia y Suiza, ya que su inmensa popularidad la ha llevado a estar en riesgo de extinción. Se recolecta de manera silvestre desde Europa hasta Rusia Meridional. 

    La parte utilizada son los capítulos florales desecados, enteros o más frecuentemente deshechos. 

    La principal indicación de árnica radica en su efecto analgésico y resolutivo de hematomas en las piernas, ambos síntomas que con frecuencia acompañan los cuadros de várices. La reabsorción de hematomas post-traumáticos ejercida por preparados homeopáticos de árnica han sido señalados por varios autores, incluso varios que no eran homeópatas. El árnica no debe consumirse en forma de infusión ni tintura. Por vía oral solo los preparados homeopáticos. Por vía externa, es uno de los productos más recomendados a nivel farmacéutico, no solo para aliviar dolores de piernas, sino también dolores postraumáticos y dolores artríticos.

    Otros productos de interés en várices

    Destacan el rusco (su principal activo es la ruscogenina), el ciprés, la vid roja (proantocianidinas de las uvas), los flavonoides de los cítricos (citroflavonoides), etc. Todos estos productos de origen natural también han demostrado en ensayos clínicos su eficacia en casos de várices y hemorroides. En muchos casos vemos preparados que combinan a varios de ellos entre sí en la misma fórmula.

     

    Continuará en tercera entrega.

     

     

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